Teotihuacan: Quetzalcoatl y su interpretación astronómica (2a parte)

interpretación astronómica de los mitos

SEGUNDA PARTE
Teotihuacan. Teotihuacan en Línea. Stanislaw Waniszewski. He presentado en esta enumeración algunos elementos que se repiten: enfermedad, debilidad, vejez, declinación del poder; la muerte, el maíz maduro. Estos elementos corresponden a las propiedades del occidente (Soustelle, 1940: 37-38). En el poniente está el jardín de la diosa Xochiquetzal. En este lugar colocaron Tamoanchán - -el jardín cuyo signo es un árbol roto y derribado- (¿asociación con Huehuecuauhtitlán?) (Soustelle, 1940: 62; figura 4). Tamoanchán es símbolo de la declinación y en verdad podemos decir de la declinación del poder de Quetzalcóatl. Este último aspecto voy a analizarlo posteriormente.

Figura 4. Cihuatlampa, el Oeste (Códice Borgia, figura 51).

Todo esto sugiere el occidente como el lugar donde reinaba Quetzalcóatl y de donde empezó su viaje al Sol. Aquí ya puedo decir que en este aspecto, el dios, como habitante de Tula, simboliza el Venus vespertino. En este mito, Quetzalcóatl tiene el papel de la estrella de la tarde y de la estrella del alba.
Los argumentos siguientes pueden reforzar esta suposición.
En nuestro mito varios dioses decidieron forzar a Quetzalcóad a salir de Tula. Sin embargo, éste continuó siendo poderoso por un tiempo y por lo tanto hubo que debilitarle para luego expulsarle. Entre estos dioses se encuentran: Tezcatlipoca, Ihuimécatl y Toltécatl (Anales); Tezcatlipoca Huémac (Muñoz Camargo); Tezcatlipoca (Mendieta, Torquemada); Huitzilopochtli, Tlitlacauan y Tlacauepan (Sahagún); Tezcatlipoca y Huémac (Torquemada). Esta enumeración nos muestra cómo en este mito el mayor oponente de Quetzalcóatl fue Tezcatlipoca.4
Sin embargo, era Quetzalcóatl un dios tan poderoso e importante que su gran oponente Tezcatlipoca necesitó debilitarlo antes de expulsarlo de Tula. Su acción contra Quetzalcóatl empezó en los Anales (39) cuando le enseñó el espejo y el dios viéndose muy feo y viejo, dudó por primera vez de su poder. Luego efectuó la cena durante la cual Quetzalcóatl se emborrachó, bebiendo demasiado pulque con su hermana Quetzalpetlatl y se olvidó de actuar en algunas ceremonias religiosas. La negligencia en estos servicios fue la causa de su salida de Tula. Posteriormente quisiera apuntar el papel del pulque en este evento.
Otras versiones del mito (Mendieta II, 5 y Torquemada III, 8) dicen que mientras Tezcatlipoca y Quetzalcóatl jugaban a la pelota, aquél se transformó en jaguar de tal manera que la gente que los miraba huyó y cayó en el abismo. El juego de pelota (o de tlachco, tlachtli) simboliza "el juego" de los movimientos astronómicos (p.e. Alexander, 1964: 68, 82; Piña Chan 1969: 31-32). También el símbolo del jaguar podría aquí referirse al "juego de los astros", es decir al eclipse (Alexander, 1964: 62). 5 Entonces Tezcatlipoca, más poderoso que Quetzalcóatl, los oculta. (Muñoz Camargo dice que Tezcatlipoca "pretendió oscurecer la fama de Quetzalcóatl".)
En esta versión, Quetzalcóatl tuvo que abandonar Tula a causa de Tezcatlipoca. Después de encontrarse con él, todo pasó muy rápido. Quetzalcóatl perdió su poder y desapareció en Tlillan Tlapallan.
En la versión de Sahagún (III), que es más detallada, los dioses debilitaron gradualmente el poder de Quetzalcóatl. Por ejemplo, se dice que Quetzalcóatl se sintió ya muy viejo y Tezcatlipoca le dio el vino de maguey para emborracharlo. Como en los Anales, encontramos aquí el agregado de la vejez y de la bebida de maguey. En el mismo lugar, Tezcatlipoca habla sobre el país Tlillan Tlapallan, adonde debía ir Quetzalcóatl para volver convertido en joven.
Siguieron los sucesos que ocasionaron la muerte de los ciudadanos de Tula. En éstos, el papel activo lo jugó Tezcatlipoca. La hija de Huémac, el rey de los tulanos,- - cuando Quetzalcóatl era el sacerdote mayor- se casó con Tezcatlipoca, bajo la figura de un indio desnudo. Eso causó la guerra y numerosas personas perdieron la vida. En otra ocasión, los tulanos murieron cuando Tezcatlipoca los obligó a bailar. Otros más murieron en una huerta, xochitla ("jardín") y en el mercado. Por último, una india vieja que tostaba el maíz en el xochitta, durante una hambruna, les dio muerte (figura 5) y no pudiendo hacer nada para salvar la vida de su gente, Quetzalcóatl salió de Tula. Todos estos eventos debilitaron su poder de manera que la única solución fue salir para Tlillan Tlapallan. Antes de salir dejó algunas artes y ciencias, que formaban parte de su esencia.



Figura 5. La india vieja tostando el maíz (Códice Florentino, III, figura 13).


Siguiendo su camino, encontró en varios lugares algunos acontecimientos que lo debilitaron más.
Primero: En Cuauhtitlán ("bosque") se vió muy viejo en el espejo y por eso dio el nombre a este lugar: Huehuecuauhtitlán ("el bosque viejo").
Segundo: Cuando pasó el río, encontró a los demonios que lo obligaron a dejar sus bienes: "las artes mecánicas de fundir plata y labrar piedras, y madera, y pintar, y hacer plumajes y otros oficios" (Sahagún III, 135-6). También debió dejar sus propias joyas. Esto podría interpretarse como si Quetzalcóatl tuviera que dejar lo esencial de su persona al despojarse de sus atavíos.
Tercero: En otro lugar tuvo que beber pulque y esto lo emborrachó, lo debilitó (figura 6).


Figura 6. Quetzalcóatl borracho (Códice Florentino, III, figura 14).


Cuarto: Una vez más fue debilitado cuando pasaba por los volcanes, donde perdió a sus pajes (enanos y jorobados), que murieron a causa del intenso frío. El contexto es claro: Quetzalcóatl fue el Sol, y mientras caminaba murieron sus enanos y jorobados. En el México antiguo existió la costumbre de que durante los eclipses de Sol eran sacrificados estos personajes a la estrella del día (Alexander, 1964: 82). Se puede observar aquí que durante el cambio del Venus vespertino al Venus matutino - -es decir durante la conjunción inferior- el astro pasa sobre el Sol (como pasa la Luna durante los eclipses del Sol. Naturalmente, el planeta no tiene diámetro suficiente para ocultar al Sol, pero la naturaleza del acto es semejante al eclipse solar). Por Otra parte, ellos, como sus pajes, representaban algo de su esencia, pues Quetzalcóatl, caminando en la dirección del Sol (véase Sahagún III, 13, 5), tuvo que sacrificar una parte de su propia persona.

CONTINUARÁ
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